Violentos Militares
Visita gobernador de Tamaulipas la casa de transición de AMLO
Más de dos mil millones debe regresar EGIDIO TORRE
Hombres, mujeres, niños y ahora ancianos…
No cabe duda, las fuerzas armadas militares no discriminan a la hora de disparar sin control ni freno o sentido de prevención ante la presencia de los ciudadanos  de  bien que  hacen su  día a día en Nuevo Laredo.
La brutalidad de los militares ha ido mucho más allá de simples rumores, y las víctimas de su falta de pericia y total deshumanización tienen nombre y apellido:
NAYELI AIDEÉ RUÍZ y sus dos hijas de 4 y 5 años murieron asesinadas sin  piedad la madrugada del 25 de marzo, cuando su familia de 6 integrantes fueron atacados con un Barret calibre 50 desde un helicóptero militar.
Las fuerzas castrenses sin nombre  de mando, sin especificar quién dió la orden de disparo y cuántos proyectiles fueron usados en el franco ataque, terminaron aceptando su responsabilidad.
Provoca temor la mala fe, el dolo y tenacidad con la que los uniformados negaron dicha responsabilidad, incluso sus declaraciones fueron despectivas en relación al trágico incidente.
No fue su conciencia movida por un estricto sentido del deber, de lo correcto, de la verdad.
Vaya, ni siquiera asumieron su responsabilidad por voluntad propia tardía, de ninguna manera, lo hicieron después del peritaje emitido por PGR en el que abiertamente quedaron inculpados, pues el mortal ataque se hizo desde un helicóptero y los delincuentes no operan con ninguno.
Unos meses después, el 18 de agosto
y nuevamente en la fatídica carretera al aeropuerto, en el área donde fue masacrada la familia, una pareja que se dirigía a su trabajo en una agencia aduanal fue acribillada nuevamente con un Barret calibre 50.
JULIO CESAR ESPINOZA LORENZO y CINDY GUADALUPE CÓRDOBA HERNÁNDEZ de 28 años, fueron atacados de frente sin miramiento ni precaución alguna, sin esperar siquiera a que las víctimas hicieran disparos o intento de ataque alguno.
Sin más ni más, los rafaguearon usando la ventaja  del helicóptero.
A CINDY GUADALUPE quién vestía su uniforme de trabajo, es decir, estaba visualmente identificada, literalmente le volaron la mitad de la cara, mientras que a JULIO CÉSAR le destrozaron un brazo al intentar cubrir a su compañera, también le destrozaron los genitales y un fémur con disparos presuntamente realizados de arriba hacia abajo.
El hombre fue quien más sufrió pues vivió el ataque unos 5 minutos antes de perecer debido a la hemorragia irreversible a consecuencia de las heridas.
Todavía no pagan la indemnización por reparación del daño en el caso de la familia y ayer a pleno mediodía los elementos militares vulneran nuevamente la escasa seguridad ciudadana con otra persecución y balacera en la que resultaron 2 personas heridas adentro de sus domicilios, falleciendo en el hospital una de ellas.
AQUILES ERNESTO PEREZ PEREZ de 65 años no sobrevivió a la loca persecución armada.
Ambas víctimas fueron tienen su domicilio en las colonias Nueva Era y Solidaridad, el perímetro donde cayeron las víctimas anteriores lo cual no debe obedecer a mera coincidencia, si hubiera una investigación previa, una estrategia operativa militar, tal vez habría una captura importante en dicho sector donde es evidente que opera el cártel del noreste (CDN) sin tanta bala y sangre inocente derramada.
Solo un menor de 17 años fue detenido además de lograr el decomiso de 2 armas cortas ,9 largas entre ellas una Barret, chalecos y demás etcéteras aplicables a este tipo de aseguramientos.
Nada específico.
Nada determinante.
Nada definitivo como para que la organización delictiva integrada por adolescentes y jóvenes de entre 15 y 22 años frene un poco sus operaciones ilegales.
¿Y si los señores militares toman con seriedad su compromiso de proteger al ciudadano?
La gente de Nuevo Laredo está molesta, enojada, ofendida y tienen razón.
**Más de dos mil millones de pesos debe regresar EGIDIO TORRE CANTÚ a Tamaulipas**
Las observaciones de la ASE Auditoría Superior del Estado, ejecutadas a municipios y estado por el ejercicio publico del 2016, supera los 5 mil millones de pesos .
De los cuales $2,244’000, 000.00 aproximadamente, no solventó el ex gobernador EGIDIO TORRE CANTÚ.
Por lo cual la ASE ha requerido que la cantidad sea devuelta al erario en 7 días hábiles a partir de realizada la notificación.
Alias “VIEJIDIO” TORRE CANTÚ y algunos ex alcaldes deberán regresar las cantidades solicitadas por la auditoría superior la semana pasada.
De no hacerlo, el organismo tiene facultades y obligaciones para llevar a quien resulte responsable ante la instancia penal
Aunque el proceso de notificación es complicado dada la ausencia de los ex servidores uña larga, existe confianza en la actual administración panista y la certeza de que los alcaldes y el ex gobernador de Tamaulipas serán sentados en capilla y puestos en su momento, tras las rejas.
La esperanza de justicia y orden, obedecen al fuerte trabajo que el gobernador FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA realiza tanto con autoridades de aquel lado de la frontera, como la intensa talacha politica que realiza con el nuevo gobierno.
Hoy miércoles cerca de las 10 de la mañana el gobernador CABEZA DE VACA fue recibido en la casa de transición del presidente electo ANDRES MANUEL LÓPEZ OBRADOR.
Debemos señalar que es de los pocos gobernadores que han logrado establecer un clima de respeto y trabajo con la futura administración federal.
De hecho, es del círculo muy reducido que logra visitar la casa morena en la ciudad de México.
Seguramente habrá cosas buenas para Tamaulipas, la seguridad y el sentir ciudadano fue y es, un tema prioritario para el gobernador, tal como lo ha demostrado.
Nos Leemos La Próxima Vez…

El gobernador de Tamaulipas FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA captado momentos antes de reunirse con el presidente electo López Obrador, en la casa de transición en la ciudad de México. Su trabajo político va más allá de sentires partidistas, lo cual con seguridad traerá orden y justicia a la ciudadanía.

Un inocente muerto, otro seriamente herido, cuantiosos daños materiales a ciudadanos y a una escuela, más un menor de 17 años arrestado, es el saldo de la reyerta protagonizada ayer por militares en Nuevo Laredo. ¿Será mucho pedir que los uniformados actúen con mayor responsabilidad y realicen trabajo previo de investigación antes de balearse sin ton ni son? Todo el pueblo sabe que enfrentan una banda de jóvenes sicarios de entre 15 y 20 años de edad, ¿Que le falta a las fuerzas militares para desarticular a los mozalbetes armados? Digo, después de todo es incomparable la experiencia de unos con otros.

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